Entrevista con María Cristina Kasem

Entrevistamos a María Cristina Kasem, compositora y artista sonora argentina afincada en Francia, para que nos comente los diferentes proyectos que coordina y dirige junto a otros compositores, así como aspectos relacionados con la música electroacústica, que es el campo en el que se mueve de forma habitual.

 

Sergio Blardony: Una de las iniciativas que has impulsado es SIME (Semaine Internationale de la Musique Electroacoustique), y si no estamos equivocados, en la pasada edición el festival cumplió cinco años, un tiempo que quizá permite ver con cierta perspectiva. ¿Cómo lo observas en esa “distancia”?

María Cristina Kasem: Antes que nada te saludo, ¡para mí es una alegría y un gran honor poder responder a tus preguntas!  Pienso que cinco años es un tiempo importante, sobre todo cuando se habla de Festivales de música electroacústica/acusmática, arte de vanguardia. La sensación que tengo, por lo que he visto y constatado, es que la SIME tuvo un crecimiento exponencial, como si de alguna manera el festival viniera a ocupar un espacio de necesidad en el ambiente de la música contemporánea mundial. Varios compositores y musicólogos me han dicho que la finalización del festival del IMEB de Bourges había dejado un vacío importante y que la SIME venía a llenar ese espacio. Es una comparación muy fuerte, que me muestra por un lado que estamos trabajando muy bien y por otro lado pone de manifiesto nuestra responsabilidad de seguir dando lo mejor que podemos.

S.B.: En la última edición, que tuvo lugar en abril de 2017, en el Coloquio Internacional que incluye el festival hablasteis de escucha y creación. ¿Puedes comentarnos algunas ideas con las que se trabajó?

M.C.K.: Partimos de la base que la escucha de una obra no hace alusión exclusiva al canal perceptivo sino que es una forma de cognición encarnada, concepto que le debemos al neurobiólogo Francisco Varela y que ha sido traspuesto masivamente a la musicología y al análisis musical durante estos últimos veinte años. Esta cognición encarnada es una respuesta que da todo nuestro cuerpo a la escucha, y por la cual nos aprestamos a realizar una acción, un gesto, un sonido concomitante. En esta escucha de la que hablamos no existe la mediación de la representación; existe por el contrario una necesidad de reaccionar. Por eso la escucha es ya creación; y esto se hace evidente a través de la escucha acusmática, donde el sonido no está localizado en el espacio sino que nos envuelve.
Así lo expresó François Bayle, uno de nuestros convidados a la SIME.

S.B.: Además del Coloquio, como es lógico, el festival propone una serie de conciertos. ¿Puedes describirnos qué criterios tenéis para la selección de obras?

M.C.K.: Mira, voy a contarte algo que nunca antes había dicho en público. Como imaginas voy a festivales internacionales importantes, conciertos, y hace unos años en uno de esos festivales que no daré el nombre me sentí muy mal, las obras no me gustaban (y no era la única); ¡habíamos llegado a hacer bromas con algunos colegas y periodistas que estaban presentes! Creo que en ese momento me pregunté qué pasaba, ¿por qué? ¡Lo más importante en un festival de música es la música! Cuando tuve la idea de crear la SIME , el punto más importante y que me dije que iba a realizar era poner buena música. O sea, el criterio de selección de obras es simplemente que sean obras buenas, independientemente de si el compositor es conocido o no lo es , si tiene contactos o no los tiene, yo quiero escuchar buena música.
Luego claro, hay criterios temáticos por un lado, por ejemplo el año que realizamos “Musique électroacustique et chamanisme” (Música electroacústica y chamanismo) las obras estaban dentro de esa línea, poniendo de manifiesto la ritualidad, la espiritualidad. Quise también provocar con una temática de ese tipo, para salir del típico discurso técnico en la música electroacústica. La técnica es importante, pero una obra es ante todo una obra musical, conceptos como forma o trascendencia me parecen mucho más fuertes que conceptos como material. Fue muy divertido e íntimo escuchar a compositores importantes como Ake Parmerud hablar de estos temas , en general se los solicita para hablar de técnica… O por ejemplo en el pasado SIME, parte de la temática fue “Música electroacústica y Memoria” ya que uno de los conciertos caía un 24 de abril, fecha en la que se recuerda el Genocido al Pueblo Armenio, entonces las obras entraban en esa temática.

S.B.: Además, una de las características del SIME es la programación de obras de soporte fijo…

M.C.K.: Lo que me interesa personalmente del soporte fijo, es que guarda algo clásico, el trabajo del compositor, la forma. Creo que una buena comunicación entre la electrónica en tiempo real con el soporte fijo podría dar lugar también a propuestas interesantes como el caso del dúo que realizan Mariano Fernández y Juan Krymkiewicz que estuvieron presentes en una de las ediciones del festival. Si los live electronics están al servicio de la obra, y no a la inversa, pienso que se podrían hacer cosas interesantísimas. En realidad creo que el problema es cómo se usan los objetos nuevos que la técnica pone al alcance.

S.B.: En determinado momento, no hace tanto tiempo, la presencia y atractivo de la electrónica mixta en tiempo real parecía que iba a desplazar de manera muy ostensible al soporte fijo. Incluso algunos pensaron que podría quedar relegado a algo testimonial. Sin embargo, esto no ha sido así. ¿Cómo percibes el momento actual en este sentido?

M.C.K.: Pienso que todo depende del creador, yo no estoy ni del lado del soporte fijo ni del lado del live electronics. Como te mencionaba en la pregunta anterior, lo más importante es la música es la obra. Si un compositor llega a realizar una obra utilizando los live electronics me parece genial . Hay que saber utilizar los dispositivos, los materiales, las técnicas; eso es todo. El problema tal vez (y eso pasa no sólo con los live electronics, sino con el soporte fijo y pasa también con los instrumentos acústicos),  ¡es que no es fácil hacer una buena obra! Encontrar el punto justo entre la experimentación de los materiales, las ideas, los motivos, la forma y el corazón no es una tarea que todos puedan realizar. Muchos se quedan en la experimentación y en ese caso los live electronics la propician y luego no pueden salir de eso y pasar al nivel de la forma. Igualmente quiero hacer una diferencia entre los que se quedan en el nivel de la experimentación teniendo como fin la realización de una obra y los que practican la improvisación. He conocido a grandes improvisadores que utilizan los live electronics con los instrumentos un ejemplo de ello es el violinista argentino Sami Abadi. Lo que revoluciona no es la técnica sino lo que un creador pueda hacer con ella.

María Cristina Kasem

María Cristina Kasem

S.B.: Volviendo al SIME, también convocáis un concurso, ¿puedes hablarnos un poco de esta iniciativa? Es el segundo año que la convocáis, ¿no?

M.C.K.: Sí claro, este ha sido el tercer año y la iniciativa de realizar un concurso fue mía. Por un lado para ampliar la programación y por otro también para darle oportunidades a compositores de participar, conocer nuevos estilos, nuevos talentos. La idea fue hacer un llamado de obras realmente serio, por ese motivo convocamos cada año entre seis y ocho jurados internacionales, cada uno de ellos con su propia cultura su propia visión de la música.
No hacemos pre-selección, algo que en general se hace, nosotros les hacemos escuchar las 160 obras a los jurados. Sabemos que es un gran trabajo, pero es lo único que le da la imparcialidad a la selección. Por ahora no contamos con un premio en dinero para los elegidos, y es algo que lamentamos mucho, porque los que salen elegidos realmente lo merecen, pero como podes imaginar el tema dinero es siempre algo bastante complicado de obtener.

S.B.: El SIME está promovido por Univers Sonores Parallèles, una entidad no lucrativa en la que estás involucrados tú y otro compositor, Ricardo Mandolini. Cuéntanos cómo surgió y los objetivos que os marcasteis en ella.

M.C.K.: Sí, antes que nada debo decir que la presencia de Ricardo Mandolini es fundamental en toda esta odisea de la SIME y la asociación . Es verdad que las ideas han sido mías, pero el es el que le da forma a mis ideas. Somos los dos los creadores tanto del festival como de la asociación. La fuerza de Mandolini y su espíritu de concreción hizo que todo se pudiera realizar.

Se me ocurrió crear la asociación para darle más sustento al Festival por un lado y para promover la creación musical por el otro. Este fue el primer año que realizamos la SIME con la asociación como soporte y claro, hubieron diferencias importantes, tuvimos otra sala de conciertos importante en el centro de la ciudad de Lille, una pequeña ayuda económica que nos permitió alquilar los equipos para los conciertos y la promoción por parte de la ville de Lille lo que no es poco.

S.B.: Y la Universidad de Lille tuvo un papel contextualizador, pero ¿hasta qué punto estáis vinculados con esta parte académica?

M.C.K.: No queríamos que el festival quedara encerrado en la Universidad porque a mucha gente le da un poco de temor el hecho de que si es universitario es académico, y esa formalidad tiene un lado peligroso. El arte no puede quedarse encerrado en lo académico, debe ser libre, salir a las calles y en ese sentido la creación de la asociación le da ese aire de libertad.

S.B.: En España, no resulta nada sencillo financiar festivales que involucren la creación experimental, en cualquiera de sus expresiones. ¿Cuál es vuestra experiencia en este sentido en Francia?

M.C.K.: ¡En Francia tampoco es fácil! La SIME si bien nació en una universidad tuvo desde un comienzo un espíritu under. El primer año tuvimos muy poca ayuda económica, la Universidad se hizo cargo de la cena de bienvenida y del pago de los pasajes de tren de los invitados. Nosotros nos hicimos cargo de casi todo. Yo sentí que había que hacerlo igual, fue una intuición, ¡tener la sala de conciertos con los equipos me parecía ya mucho, tener el espacio! Luego las instancias universitarias vieron que la gente estaba súper interesada, también vieron la calidad de las obras y los invitados, personalidades muy fuertes de la música. La seriedad con la que trabajamos hizo que siguieran apostando al proyecto, pero claro las ayudas no son tampoco fuertes, el trabajo que hacemos nosotros es muy grande… es sólo por el deseo de seguir adelante con este proyecto, el deseo de hacer y brindar música a todos. Muchas veces los proyectos artísticos no continúan porque dentro de la organización no hay acuerdos claros, es importante que las personas que forman parte del equipo tengan una buena relación, un buen dialogo y tener siempre en claro los objetivos. El consejo que puedo dar es ir para adelante, inventar espacios, hacer, mismo si no se cuenta con una gran sala, no esperar a tener un aval de un organismo importante, hacer de todas maneras porque nunca se sabe que impacto puede tener un festival, un concierto.

S.B.: Otro aspecto interesante del SIME es el énfasis que nos parece que pone el festival en la presencia de mujeres creadoras. ¿Cómo ves esto? ¿Cómo piensas que se debe enfrentar hoy el problema de género, en un momento en el que –al menos en apariencia y en Europa- no existe una discriminación declarada a la hora de ser compositora? (y no decimos que no exista…)

M.C.K.: Como te decía en un comienzo, para mí lo más importante es la música, y en ese sentido no hay género ni nacionalidad ni posición social. Con la misma naturalidad que programamos a un compositor porque su obra nos parece buena, y tal vez sea un compositor no muy conocido, con esa misma naturalidad programamos a compositoras. No es tampoco desde el lugar de la imposición es decir, no nos obligamos a programar a mujeres. Tal vez como yo soy una mujer, eso me dio la curiosidad de saber lo que hacen las otras mujeres, y me llevó a poner la mirada, estar atenta, porque en una época pensaba que era casi la única (fantasías puramente femeninas). Luego evolucioné y me di cuenta que había otras grandes con talentos fuertes y las programamos, pero como te decía, desde un lugar natural.

Nunca me sentí discriminada como creadora, tal vez porque tuve una pizca de suerte o tal vez por lo que me dijo una vez una compositora que admiro, Elsa Justel : “la obra tarde o temprano se impone” y yo siempre seguí adelante con ese lema, para mí lo más importante es componer cada día mejor, si mis obras se tocan lo veo como un hecho natural, es lo normal que debe pasar cuando un creador viene trabajando y estudiando hace años.

S.B.: ¿Y desde la perspectiva de la dirección artística de un festival?

M.C.K.: Ser directora artística me llevó a un gran aprendizaje en muchos sentidos, a evolucionar, descubrir nuevas músicas, nuevas posibilidades, no todo es como yo creo que es o como creo que debería ser, estoy abierta a descubrir nuevos creadores mujeres y hombres. Por eso , si de repente veo un festival que no hay ninguna mujer me sorprende, pero me sorprende de la misma manera que al ver un festival con los mismos compositores de siempre o festivales que se dicen internacionales y sin embargo la mayoría de los participantes son nacionales, o lo que me resulta aun más molesto en algunos llamados a obras para festivales es que no se sepa exactamente quién es el jurado… No entiendo esos manejos, no los entiendo ni los comparto.

Por otro lado, los programadores de festivales deben estar atentos, en el caso de que no les salga natural programar a compositoras, pero las compositoras también deben estar atentas a la hora de enviar obras. Nosotros, cada vez que organizamos el concurso de 160 obras, sólo llegamos a tener una recepción de entre 15 a 20 obras de mujeres creadoras, y bueno, tampoco se puede hacer demasiado si las propias mujeres no envían las obras a los concursos. Por ese motivo, el trabajo es de los dos lados.

S.B.: Otro proyecto que has impulsado, y que nos ha llamado mucho la atención, son los Virtual Concerts. ¿Puedes comentarnos en qué consisten?

M.C.K.: Sí, te cuento: a Ricardo Mandolini se le había ocurrido la idea de crear un grupo en el Facebook de análisis de obras electroacústicas, el grupo existe y se llama “Thinking the praxis in electroacustic music”. La idea era que uno por uno los compositores se fueran presentando y que adjuntaran una obra y que luego los demás compositores la comentaran. Pero… Constatamos algo triste, nadie comentaba nada… Nos dimos cuenta que hay como una vorágine, una compulsión del compositor para mostrarse, pero una incapacidad evidente para escuchar al otro, sobre todo en los grupos de Facebook. Hablando con el compositor Daniel Judkovski  sobre el tema de la escucha nos sugirió la idea de concierto entonces Ricardo tuvo la idea de darle el formato de concierto virtual, luego a mí se me ocurrió crearlo como un  “evento” como se crea un concierto normal, presentar a los compositores con sus biografías y sus fotos.

Entonces los virtual concerts, como dice la palabra son conciertos virtuales. Hacemos la presentación de los compositores en el evento, se eligen cuatro compositores cada uno de ellos de países diferentes, y se propone un horario, hasta ahora vienen siendo los domingos a las 3 de la tarde hora Francia (intentamos un horario que sea posible la escucha en casi todos los puntos cardinales). Casi siempre se propone un curador diferente que elija a los compositores que van a participar del virtual concert.  Y lo que pasa es realmente interesante porque la gente que escucha las obras, las comenta, y se genera un análisis muchas veces musicológico , lo que es increíble teniendo en cuenta que estamos en Facebook ! Hace un año que lo estamos haciendo y me parece que es un proyecto súper interesante, a veces se cuelgan fotos, mientras un compositor que vive en Japón es de noche, invierno en Argentina, verano en Francia, unos escuchan en el parque; una vez una compositora estaba escuchando en la playa!  Por otro lado te cuento que nosotros no somos una radio, los links que publicamos a la hora del concierto virtual ya existen en formato Soundcloud o Youtube. Pero lo que importa realmente son las ganas de encontrarnos para escuchar y comentar.

S.B.: Internet es un canal fantástico y privilegiado para la transmisión de las músicas experimentales, una forma sencilla y barata de llegar a mucha gente. Sin embargo, no está exento de contrapartidas. Por ejemplo, el bloqueo por exceso de información o la fugacidad de ésta, que hace difícil una escucha sosegada. Sabemos que el tema da para horas de charla, pero seguro que tienes ideas al respecto, no en vano has creado una idea tan interesante como los Virtual Concerts…

M. C. K. Antes que nada te aclaro que la idea es absolutamente compartida, como ya te mencionaba antes, surgió de tres cabecitas, la de Ricardo Mandolini la de Daniel Judkovsky y la mía. Sí, estoy completamente de acuerdo con lo que dices, justamente eso es lo que constatamos en el momento de crear el grupo de escucha de obras. Pero al menos sabemos (y la gente que nos sigue ya lo sabe también) que los virtual concerts son para escuchar, comentar, compartir. Por un lado el compositor que participa tiene la posibilidad de hacerse conocer un poco más, pero no de cualquier manera. Los que escuchan comentan. Al mismo tiempo les pedimos a los compositores que han participado que se comprometan a seguir participando en la medida de sus posibilidades en las escuchas de los siguientes virtual concerts, y eso va generando una cadena de escucha, que con el tiempo va cambiando un poco ciertos hábitos del internet. Es importante también la palabra del creador, que pueda decir sobre su obra y que pueda decir sobre la obra del otro. Por supuesto que no todos los que han participado presentando sus obras han seguido escuchando, pero están los que siguen de vez en cuando y eso ya es importantísimo.

El encuentro creo yo, es algo que va mas allá de la virtualidad, es una magia que se produce entre los seres, puede ser que a veces esa magia se de manera presencial y a veces sea epistolar, o telefónica o virtual; pero es la intención de compartir, lo que le da sentido.

S.B.: Desde la revista nos preocupa de una forma especial la relación de España con Latinoamérica. Pensamos que existe una desconexión (o una ausencia de conexión, como quieras llamarle) bastante absurda, cuando probablemente deberíamos tener mucho más conocimiento mutuo en torno a la creación musical y todo lo que la rodea. Tú eres argentina y vives en Francia, nos gustaría conocer tu percepción al respecto, que seguramente tiene matices importantes…

M.C.K.: Es muy interesante tu pregunta y al mismo tiempo compleja. Trato sobre estos temas en la tesis doctoral que estoy realizando en la Sorbonne bajo la dirección del musicólogo Jean-Marc Chouvel.  No creo que exista una ausencia de conexión con España, de hecho estamos comunicando los dos en este momento. Además tenemos excelentes relaciones con nuestro colega José Manuel Berenguer, que ha sido curador de uno de los conciertos virtuales, invitado de la SIME y también hemos incluido varios españoles como compositores en los conciertos virtuales por ejemplo.

Pero lo que sí existe es un cambio de posición en la creación artística de la Argentina, la mirada del creador se sitúa hacia adentro, es una mirada un poco más introspectiva. La fascinación por todo lo que viene de Europa ha decaído bastante. Las reivindicaciones sociales en la Argentina están fuertemente ligadas a no olvidar, a la memoria, y en ello podemos incluir desde el extermino de las poblaciones aborígenes hasta las numerosas dictaduras en especial la del 1976. Son problemáticas que no están resueltas y que salen a la luz con una fuerza avasalladora, todo esto aunque de una manera indirecta y a veces invisible influye en el posicionamiento de muchos creadores argentinos. El artista es sensible a lo que pasa en su entorno. Te cito solo dos ejemplos que responden a esta línea: La Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías dirigida por el compositor Alejandro Iglesias Rossi y el Festival Nuevas Músicas por la Memoria que dirige el compositor Jorge Sad.

S.B.: Conocemos bien a Jorge, ha tenido sección fija en Sul Ponticello… y nos hacemos eco de su festival reguralmente. Probablemente tienes razón y no hay tanta desconexión, o quizá ésta se circunscriba al ámbito de las grandes instituciones, las instituciones culturales… Pero, me hablabas de cierto cambio de paradigma en la creación en tu país…

M.C.K.: Sí, de todas maneras el creador argentino ya por el hecho mismo de lo que implicaría ser argentino, nunca va a desconectarse totalmente de lo que sucede en Europa, más que nada teniendo en cuenta que la gran mayoría de los argentinos tenemos origen europeo, o sea, les sigue interesando que su música se ejecute en Europa abriendo nuevas posibilidades. Pero como te decía, esta conexión se produce desde otro lugar, desde el lugar de portar un saber que es original, singular. Cuando se producen cambios en los roles muchas veces lleva un tiempo de adaptación, creo que aquí podría estar pasando algo en relación a esto, y esta debilidad en la conexión podría tener que ver con un no saber cómo o desde qué lugar entablar el contacto.

S.B.: Como compositora, sabemos que estás muy activa. ¿Puedes contarnos en qué proyectos estás en este momento?

M.C.K.: Sí, estoy muy dedicada a la creación musical siempre estoy en proyectos artísticos, y además como soy muy curiosa y versátil me gusta cambiar, por ejemplo si realizo una obra para teatro musical luego necesito realizar algo que sea completamente diferente, como por ejemplo pasar a una obra electroacústica, y luego puedo pasar a una obra con instrumentos tradicionales. El cambio es una necesidad vital para mí. Cada obra que creo me lleva a vivir situaciones diferentes, cambia mi mundo, mi realidad, soy una compositora que tiene algo de actriz porque realmente entro en otra dimensión en el momento de crear y me entrego a fondo, con la imaginación y con el cuerpo.

De un momento a otro va a salir mi libro de poemas intitulado Oscuridad Animal, así que tengo la idea de musicalizar esos poemas… ¡pero todavía estoy pensando! Debo finalizar mi doctorado también, así que son épocas de lectura y escritura. Poder dedicarme también a la escritura entra también dentro de la necesidad de cambios que tengo que luego me impulsa a retomar con más fuerza en la creación. Me retiro… ¡y luego avanzo con todo!

S.B.: No me equivocava, ¡actividad frenética! ¡Y en campos muy diferentes! Bueno, para terminar, nos gustaría –si es posible-  que nos dieras alguna pista de por dónde va a discurrir el próximo SIME.

M.C.K.: Para el SIME 2018 tenemos en vista dos proyectos, sin confirmar todavía : el primero concierne la personalidad de nuestro invitado de 2013, Charlemagne Palestine, a quien pensamos organizar un concierto- homenaje. El coloquio internacional de la SIME podría tener como tema “la música drone y la electroacústica: puntos de contacto”.

El segundo proyecto es presentar un instrumento pionero de la música electroacústica, el Mixtur-Trautonium, que debería ocupar un lugar en la historia de la electroacústica al lado del Onde Martenot o del Telharmonium. El Trautonium fue inventado por  el ingeniero Friedrich Trautwein en 1929. Ampliado posteriormente en su registro y  posibilidades, adoptó el nombre de Mixtur-Trautonium, que el virtuoso compositor e intérprete berlinés Oskar Sala hizo conocer mundialmente. Hoy en día al fallecimiento de Sala, el instrumento vuelve a tener repercusión interpretado por Peter Pichler en Berlín. ¡Sería fantástico si lográramos concretar la venida del instrumento y del intérprete!

 

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